El perfil de las profesionales de MúsicayLenguaje combina pedagogía musical, musicoterapia y atención temprana.
¿Cómo se ve reflejado en las clases?
No es solo el prendizaje de un instrumento sino la búsqueda del desarrollo cognitivo y estimulación musical cerebral desde la música.
- Está demostrado que la practica de un instrumento ayuda a reorganizar nuevas conexiones neuronales.
2. Ayuda a la memoria: podemos decir, que tener una buena memoria es una habilidad personal que facilita el día a día de cualquier persona. En MúsicayLenguaje, fomentamos mucho la memoria musical con el NO uso de la partitura. Haciendo que el alumno trabaje directamente con cabeza e isntrumento. Por eso decimos, la música está en la cabeza. Consiguiendo que la interpretación sea mucho más fluida, rápida y dinámica.
3. Trabajo motor fino: en muchas ocasiones, se ha comparado el aprendizaje de un idioma con un instrumento. La diferencia a efectos prácticos es que el idioma fomenta mucho el desarrollo cognitivo pero este no requiere de una preción motora tan exigente. El tocar un instrumento implica una fuerza exacta en la ejecusión, un lugar determinado y a la vez coordina con la otra mano una distinta posición. Podemos decir, que la concentración debe de ser plena para conseguir este efectivo a nivel motor. Por lo que estamos usando a la vez mente, cuerpo y criterio musical.
4. Concentración plena: la práctica de un instrumento ayuda a la escucha activa, concretación, habilidad motora y todas estas funciones están relacionados con el lóbulo prefrontal que se ve reforzado con esta práctica.
Desde nuestra experiencia, podemos ver como la atención plena se ha visto afectada con la sociedad moderna, donde el uso de las pantallas determinan una atención minoritaria en el día a día de adultos y niños. Al igual, que la vida tan rápida y exigente que nos presenta un escenario de la inmediatez y la suma de todo esto nos hace que sea más difícil conseguir esa concretación. Por eso, una gran herramiento de combate en esta situación es la práctica de un instrumento musical.
Hablamos unicamente de situaciones generales, cuanto más si hay una alteración tan corriente como es el TDAH.
5. Regulación emocional: vivimos en una sociedad donde tanto para adultos como para niños es muy común el reajuste emocioanl, provocado por el estrés, ansiedad o depresión. La forma en la que trabajamos ayuda mucho a esto.
Nos centramos en el ánimo del alumno, donde el NO VALES, NO PUEDES, LO HACES MAL, no existen. Es importante conocer las habilidades personales de cada uno para desde ahí llegar a la dificultad y combatirla. El trabajo en grupo también es importante para crear un espacio de seguridad, compartimos los unos con los otros. Es en definitiva, el premio del día.
Nuestro lema para los niños es «los niños y niñas de música nos ayudamos»: queremos crear un espacio de empatía en el que no me he dado cuenta no existe. Hemos llegado a una sociedad donde mirar para otro lado cuando hay una necesidad, es muy común. Pero… AQUÍ NO. Evitamos las comparaciones de «me sale mejor» por «quiero ayudar a mi compañero». Pueden apreciar que no les sale del todo bien pero colaboramos juntos a ser un grupo y todos somos importantes.
Considerando, que la música tiene un alto poder de discriminación y sensibilidad auditiva que se puede llevar a la práctica de situaciones del día y poner un granito de arena para conseguir un mundo mejor.
6. Retraso del deterioro cognitivo: la práctica de un instrumento ayuda como hemos mencionado anteriormente, a establecer nuevas conexiones neuronales y con ello prevenir enfermedades futuras como la enfermedad de Alheimer.
En conclusión, tocar un instrumento es una de las actividades más completas para cualquier edad